La habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás, poniéndose en piel, se conoce como empatía. Experimentar y sentir las emociones ajenas como si fuesen las nuestras es la base de ella, nos permite comprender mejor a los demás.
Hay otras muchas cualidades que están relacionadas con la empatía, tal y como ha podido demostrar la psicología positiva. Una de ellas es el altruismo que se manifiesta gracias a nuestra compresión, entendimiento y capacidad para sentir por lo que puede estar pasando otra persona. La psicología positiva considera la empatía como una de las vías más importantes a desarrollar por el ser humano para llegar a su felicidad y bienestar.
Sin embargo, para fortalecer esta capacidad es necesario antes trabajar con muchos aspectos propios. Ya que implica un gran autoconocimiento una cierta madurez para gestionar las emociones, sin que caigamos en el autoengaño y el abandono. Esto, sin duda, supone primero un desarrollo personal.
Algunos hábitos que ayudan a fomentar la empatía son: Conocerse a unx mismx, hablar con gente desconocida con educación y prudencia, respetar u ofrecer ayuda a una persona cuando se le ve seria preocupada o triste, evitar los prejuicios, la escucha activa, es decir, no interrumpir y dejar que la otra persona exprese lo que quiere decir o siente y ofrecer la experiencia propia.
Además, gracias a ella las personas pueden establecer lazos de unión y vínculos más estrechos con lxs demás, compartir experiencias y ofrecerse ayuda mutua. Rompe con el egoísmo el egocentrismo, producto de una sociedad competitiva y cada vez más individualista.
"Mira con los ojos de otro, escucha con los ojos de otro y siente con el corazón de otro."
Alfred Adler.