jueves, 28 de noviembre de 2019

LENGUA DE SIGNOS Y ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL.


La lengua de signos es la lengua gestual con la cual se comunican las personas sordas. Sin embargo, en cada país es diferente, ya que cambian aspectos como la forma de expresarte o el abecedario.

La importancia de conocer la lengua de signos se debe, en su mayoría, a que saber comunicarse con las personas es esencial, por ello, a día de hoy, sería necesario que existieran más facilidades de cara al estudio del lenguaje de signos. Bien es cierto que, en algunas escuelas ya se está implantando una asignatura optativa relacionada con la lengua de signos, lo cual hace ver que, aunque sea a pasos pequeños, estamos avanzando.

Relacionando el lenguaje de signos con la animación sociocultural, podemos ver como las prácticas sociales que esta lleva a cabo sería una forma muy buena de promover la relación de personas con pérdida de capacidad auditiva y aquellas que no tienen esta dificultad, una relación que se puede crear a través de cursos o actividades en las que se enseñe lenguaje de signos. La animación sociocultural representa una forma de promover iniciativas con respecto al aprendizaje de la lengua de signos, así como también la participación de la ciudadanía.

Cabe mencionar que, en la Comunidad Valenciana encontramos la federación Fesord (Federación de Personas Sordas de la Comunidad Valenciana), donde aparece información útil sobre la Lengua de Signos, además de que es una entidad miembro de la CNSE (Confederación Estatal de Personas Sordas) cuya finalidad es luchar por la igualdad de oportunidades de las personas sordas, para poder eliminar todas esas barreras que existen para que se puedan ejecutar.



¿EN QUÉ CONSISTEN LOS GRUPOS INTERACTIVOS?

En esta sesión os vamos a hablar sobre los grupos interactivos, las funciones que se realizan, los objetivos y la importancia de llevarlos a cabo. Nos centraremos en las prácticas que realizamos en el colegio San Vicent Ferrer en Llíria.

Es importante definir el concepto para que podáis entender de que tratan. Así pues, son grupos reducidos formados aproximadamente por 5 miembros cada uno de ellos, cuya función es la realización de diversas actividades que están relacionadas con las asignaturas de clase, la duración de cada una de ellas es aproximadamente de 15 ó 20 minutos. Además, cada grupo se encuentra acompañado por una persona que puede ser un/a voluntario/a, padres y madres... Es muy importante la colaboración y la función de estas personas, es una manera de asegurarse que los/as niños/as trabajen de manera efectiva la actividad y de llevar a cabo el aprendizaje entre iguales. No obstante, no explican cómo se tiene que hacer la dinámica, únicamente fomentan las interacciones entre ellos/as.

Posteriormente, cuando ha finalizado el tiempo establecido, cada grupo se levanta de la mesa y se sienta en otra, cambiando de actividad y de persona voluntaria. Las mesas suelen tener cada una de ellas un número establecido y normalmente el alumnado va cambiándose por orden numérico.

Por otro lado, nos aportan numeroso beneficios tanto al alumnado, como al profesorado y a las voluntarias, como son: la reducción de conflictos, mejoran los resultados académicos, fomentan la participación y el trabajo en grupo, facilitan la inclusión del alumnado con diversidad funcional, fomenta la cooperación…

Desde la visión del profesorado los grupos interactivos suponen una experiencia que mejora el aprendizaje entre los/as alumnos/as. Para ellos/as es también muy importante la figura de las voluntarias, ya que es una ayuda extra a la hora de trabajar con los niños/as.

Respecto al voluntariado, la realización de las actividades sirve para que puedan conocer una alternativa distinta enfocada a la educación.

Y por último, los participantes más importantes que son el alumnado. Para ellos/as estas actividades son como un juego mediante el cual aprenden de manera más fácil y efectiva en grupo, ya que los momentos que comparten con sus compañeros/as son muy importantes y es también una manera de poner en práctica todas las habilidades sociales que han ido adquiriendo.


Los grupos interactivos es una oportunidad para que los/as niños/as aprendan conjuntamente en grupos pequeños y permite que se establezcan relaciones y vínculos entre ellos a través de un diálogo igualitario y poder compartir sus conocimientos, creando así un buen clima de trabajo. Cabe destacar que a partir de esta forma de organización se ha demostrado que se obtienen buenos resultados, tanto a nivel académico como a nivel emocional.



"Lo mejor que se le puede dar a un niño/a son buenos recuerdos y experiencias"



ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL EN RESIDENCIAS DE TERCERA EDAD.

Después de tratar en el aula el tema de la Animación Sociocultural en relación con las personas mayores, nos hemos dado cuenta de la importancia que tiene que las personas de la tercera edad participen en la vida social y no sean excluidos. Este tema ya ha sido trato con anterioridad en el blog y por ello, ahora, nos gustaría enfocarlo en un ámbito concreto: las residencias. 


Primeramente, cabe señalar que la Animación Sociocultural se constituye como un elemento favorecedor de la integración de la persona en diferentes núcleos de convivencia, aportándole actividades de ocio y la ocupación del tiempo libre y es por ello que se considera fundamental en cualquier proceso de adaptación, ya que ayuda a mantener la autonomía personal, previene el sedentarismo y la inactividad, unos factores muy característicos en la vida de las personas de tercera edad, por lo que llevar la Animación sociocultural a las residencias resultaría muy beneficioso. 

Así pues, referente a esta necesidad de llevar la animación a los centros residenciales para tercera edad, consideramos que es fundamental ayudar al residente a invertir su tiempo libre y de ocio, desde un punto de vista socioeducativo. Consiguiendo con ello, potenciar sus relaciones interpersonales, mejorar su Integración Social y sobre todo brindarles la posibilidad de que se sientan activos y realizados participando en las actividades.

Tras indagar respecto al tema en cuestión, hemos encontrado una serie de objetivos que se podrían tener en cuenta a la hora de promover la animación en las residencias. Dichos objetivos son los siguientes: 



  • Mantener la independencia de la persona en la realización de las actividades de la vida diaria. La realización de actividades diarias juega un rol decisivo en la conservación de una parte de su autonomía y de una imagen satisfactoria.
  • Encontrarse con el mundo exterior. Lo ideal sería que los residentes puedan salir de la institución para encontrar la vida en el exterior y favorecer  la penetración de la vida exterior en la residencia.
  • Acometer roles sociales. La posibilidad de cumplir algún rol social, de sentirse útil respecto a algo o alguien, es lo que va a permitir a la persona garantizar su propia autoestima y en consecuencia su bienestar psíquico. 
  • Pertenecer a un grupo social y a una cultura.Todos necesitamos pertenecer e identificarnos con un grupo social y su cultura. La práctica de ciertos ritos refuerza el sentido de pertenencia al grupo.
  • Aportar un bienestar físico y psicológico. El contacto con las sensaciones de la naturaleza, de la calle, constituyen elementos de prevención contra el envejecimiento acelerado provocado por el ingreso en la institución.
  • Encontrar sus raíces y reforzar su identidad. La animación definiéndose como un procedimiento que parte de los deseos de las personas, pone el acento sobre la continuidad de la identidad. Para favorecer esta continuidad, la comunicación entre los residentes, entre éstos y el personal y en el seno del equipo cuidador, debe ser una preocupación permanente. 
  • Adquirir conocimientos y desarrollar su cultura. Aprender es una necesidad de todo ser humano cualquiera que sea su edad. 
  • Luchar contra el aislamiento y el encierro en uno mismo. El fomento del encuentro interpersonal y grupal, la instauración de la comunicación y el diálogo y la escucha atenta y continuada de las personas mayores constituyen factores importantes.
  • Satisfacer la necesidad de divertirse. Uno de los medios de divertirse es el juego, actividad que potencia las relaciones entre residentes, pero a la que no se le concede la importancia que merece pues se le considera como entretenimiento que carece del matiz cultural.
  • Crear una imagen de sí positiva. Nos referimos a la necesidad de cultivar una imagen positiva de sí mismo.
  • Satisfacer las necesidades espirituales. El respeto al culto de cada persona y la potenciación de las prácticas religiosas debe ser un elemento a tener en cuenta en cuanto que manifiestan la aceptación de unos valores comunes y constituyen un elemento de identidad.
  • Prevenir la desorientación espacio temporal. La referencia temporal va unida al mantenimiento del ritmo de las actividades diarias, mientras que la referencia espacial depende de la identificación específica de los lugares.
  • Educar para favorecer el mantenimiento de la salud. Se hace necesario que la residencia asuma la función de educar en materia de salud.
  • Dar confianza en las posibilidades de la persona. Una de las problemáticas que afecta a las personas institucionalizadas es el hecho de convertirse en objetos en lugar de seguir siendo sujetos. 





“Lo que no es desarrollo, se convierte en deterioro”.

LA IMPORTANCIA DE PONERSE EN EL LUGAR DE LA OTRA PERSONA.

La habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás, poniéndose en piel, se conoce como empatía. Experimentar...